Software a medida VS software standard (parte 2)

En caso de que tu situación hoy pertenezca a la opción B, no dejes de realizar lo siguiente cuando llegue el momento:

  1. Busca una empresa que te inspire confianza para que te asesore y ayude a crear un buen documento de definición funcional.
  2. Dado que cualquier proveedor te hará un presupuesto en función al documento anterior, si te encuentras que te cuesta definir todos y cada uno de los módulos funcionales que necesitas, planifica el desarrollo en varias fases (a medio/largo plazo).
  3. Si solicitas el desarrollo inicial de una parte del software, centra el desarrollo únicamente en aquello que realmente consideras prioritario y deja para más adelante los módulos secundarios o, aunque los consideres muy necesarios, sean prescindibles de momento.
  4. Realiza un seguimiento constante de la evolución de la aplicación y realiza muchísimas pruebas de funcionamiento. Aunque los proveedores de desarrollo realizan siempre sus fases de test es muy importante que como cliente hagas también constantes sesiones de test para garantizar que todo funciona como esperas.
  5. Exige realizar pagos parciales del proyecto en función al tiempo de desarrollo estimado y deja siempre un porcentaje como pago final o finalización de proyecto (por ejemplo un 30%) .
  6. Contrata un mantenimiento (aunque sea muy básico) para mantener tus aplicaciones en constante evolución. La tecnología cambia muy rápido, el tiempo vuela y es muy sencillo acabar abandonando una de las piezas más importantes de tu negocio.

En caso de que tu situación hoy pertenezca a la opción A, no dejes de realizar lo siguiente cuando llegue el momento:

  1. Realiza un buen estudio de mercado y compara la mayor parte de aplicaciones disponibles para ver cuál se adapta mejor a tu modelo de negocio.
  2. Si es posible intenta conseguir aplicaciones que hayan sido desarrolladas en un entorno web, es decir, en vez de una aplicación de escritorio opta por una aplicación web si es posible. Las aplicaciones web ofrecen una flexibilidad de trabajo poco comparable a una aplicación de escritorio. Podrás trabajar desde cualquier lugar conectado a internet.
  3. Asegurate de que la aplicación permite realizar procesos de exportación de datos en formato Excel u otros. Este aspecto será de gran importancia el día que quieras migrar a otras aplicaciones o bien explotar los datos con terceras herramientas.
  4. En caso de seleccionar una aplicación de escritorio recuerda realizar copias de seguridad utilizando una política de backup constante (1vez/semana, 1ves/dia + 1vez/semana, etc..). En caso de seleccionar una aplicación web asegúrate de que el proveedor garantiza la seguridad de tus datos ya que quedarán almacenados en la nube.

Si el fabricante lo ofrece, contrata un servicio de soporte aunque sea únicamente al inicio de la actividad. Puede ayudarte mucho a conocer la herramienta y evitarás aprenderla solamente a base de prueba-error.